gallery/negro_blanco

Texto: Nicolás Frank

gallery/elartedemirar

“El oficio de hacer cultura:
entre la práctica y la enseñanza artística.”

Es el malestar de la crisis el que desencadena el trabajo del pensamiento. Sea cual sea el medio de expresión, pensamos-creamos porque algo de nuestra vida cotidiana nos fuerza a inventar nuevos posibles que integren al mapa de sentido vigente.”  
Suely Rolnik, Geopolíticas del rufián, revista Ramona 67, Buenos Aires, 2006.

El arte es un lugar desde donde posicionarnos como sujetos, que nos ayuda a generar nuestra identidad individual y colectiva. Tiene que vivirse en el barrio y en su gente, porque la cultura debe manifestarse con efervescencia y amplitud. Es por ello que necesitamos quienes lo practiquen y lo enseñen. En esta nota entonces charlamos con dos vecinas que encaran este ideal con profundidad.
Con su reciente muestra, “Personajes de la ciudad” (1), Graciela Beneitez (arquitecta y escultora) nos cuenta que aprendió su oficio mirando y oyendo, hasta dar con quien reconoce como su maestro, el escultor Leo Vinci. Hoy continúa trabajando la materia plástica desde la sugerencia y el humor sin dejar de lado la denuncia. De sus manos surgen personajes que nos son familiares, conocidos pero, sobre todo, humanos. “Podes ir de lo fantástico a lo terrible pasando por todos los matices, porque el ser humano es un tema inagotable, inabarcable y que me inspira mucho.”
Trabajar la escultura es involucrase con la materia, generando volumen para dar forma a una idea e imagen. Ella nos dice estar conectada totalmente a la obra y, en consecuencia, debe intercalar los temas a trabajar. “Las obras me afectan mucho, pienso que es como el teatro: un buen actor cuando está metido en su tema hace sentir a la gente. El problema en la escultura es plasmar el tema. Cada lenguaje es distinto, pero los canales son los mismos.”
Con gran experiencia logra trabajar rápidamente la arcilla, armar el molde y su estructura interna.
El pasaje de la arcilla al bronce puede demorarme casi dos meses por escultura. Y para mí es muy importante la terminación de la pieza, porque es fundamental el respeto para quien ve la obra. En el arte hay mucho snobismo y cuestiones mediáticas, y ahí aparece cierto descompromiso con la práctica.”
Con muchos viajes y latitudes encima, Graciela pudo recorrer la cultura de ciudades en Asia, África y Latinoamérica. “Con los viajes aprendí muchísimo sobre la historia. Porque la historia en el arte también te la venden, como si la cultura en el mundo fuera toda herencia de Europa. Uno se está formando todo el tiempo, y la cultura es algo infinito. Por eso el arte tiene que estar en la calle, no encerrado en un espacio.”

gallery/firma

Como una eterna alumna, Natalia Oleksikiw va combinando el aula y el taller. Terminó el profesorado en Artes Visuales en la Escuela Antonio Berni y comenzó la Diplomatura en Artes en UNSAM, hasta que la cerraron por falta de presupuesto.  Artista visual y docente, fue nutriéndose de las experiencias y relatos de colegas y compañeros, que le inculcaron el trabajar la enseñanza de manera muy personal. “Para mi ser docente es como ser una guía, una coordinadora, ya que apunto más a la libertad, a la amplitud y al jugar y dejarse llevar. Si bien hay que hacer una bajada de temas como parte de las técnicas, voy por otro lado y me encanta. Ser docente hoy es todo un desafío y una puesta de energía importante que va y que vuelve.”
Con alumnos que van de los 5 a los 94 años, comenta que se acercan a su taller interesados, estudiantes de arte, y quienes lo ven como terapia. “Intento que puedan llevar a cabo lo que quieren expresar, interpretando sus necesidades y respetando las individualidades. Pero falta un mayor impulso para la formación de artistas visuales en la región, hay cierto desgaste en los docentes y también falta de presupuesto. Sin embargo, la educación no formal en talleres fue creciendo mucho, hay mayor oferta en bibliotecas barriales, talleres municipales y particulares. Y este año abrió la primer Escuela de Estética N°1, en V. Ballester.”
La enseñanza y la práctica artística nos dan herramientas y símbolos para pensar y mirar de otra manera. En los tiempos que corren, el arte y la cultura son canales plurales de expresión para visibilizar, insinuar y revertir situaciones desgastantes. O, como dice Natalia, “desde la creatividad se puede vivir, subsistir y hasta solucionar problemas.”

1) “Personajes de mi ciudad” se pudo ver en Museo Casa Carnacini, en Abril-Mayo de 2016.
Las imágenes son gentileza de las artistas y el Museo Casa Carnacini.
(Imagen 1) “Hipócrita”, acrílico y aluminio, 2014.
(Imagen 2) “Mirando su propio c...”, acrílico y aluminio, 2013.
(Imagen 3) Natalia Oleksikiw en su taller con alumna, 2016.

gallery/imagen-1
gallery/imagen-2
gallery/imagen-3